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Ánimas y manos: correspondencia virtual del Caribe al Sur 2

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Ejercicio de correspondencia 2: Compartimos un extracto de una conversación entre dos investigadoras del proyecto Huellas de Exilio a partir del afiche de la obra "Ánimas de día claro" que Teatro del Ángel hizo en Costa Rica en 1980

En Huellas de Exilio trabajamos a distancia. Una parte del equipo estaba en Chile (Santiago y Valdivia), otra en Costa Rica (San José) y otra en Alemania (Berlín y Passau). Diferentes geografías, zonas horarias y estaciones del año que hacían difícil la fluidez en la comunicación. Para poder conversar más libremente sobre los documentos que catastramos y digitalizamos se nos ocurrió hacer ejercicios de correspondencia. Una investigadora le escribía a otra por Whatsapp sobre un documento que le llamara la atención y juntas empezaban a divagar y a hacer conexiones libres con otros materiales, ideas o preguntas. Fue un experimento para acercarnos de forma lúdica, sensible y personal al trabajo de archivo. Así surgen otras tres entradas en este blog (Ejercicio de correspondencia 1, Ejercicio de correspondencia 3, Ejercicio de correspondencia 4). Ahora compartimos parte del diálogo que sostuvieron Fabiola Neira (Colectivo Arde, Santiago) y Mariela Richmond (LaMAE, San José).

Extracto de conversación por Whatsapp-Mayo 2022

Mariela: Hola Fabi. Te mando un fragmento de un afiche de la colección que me gusta mucho. Los dos colores generan un contraste bien particular.

Fabiola: Qué belleza! Acá encontré la obra en Memoria Chilena

Mariela: Esto es lo que dice Wikipedia del argumento de la obra. «El argumento de Ánimas de Día Claro surge a partir de la creencia popular de que el espíritu de un muerto no puede acceder al descanso eterno si aún conserva algún deseo que no se cumplió en la vida».

Fabiola: Estaba leyendo la reseña de Memoria Chilena y la obra estuvo siete años seguidos en cartelera. ¡Increíble! El afiche me recuerda a esta imagen:

Mariela: Es cierto, Ofelia! Y muy potente saber que fue Víctor Jara quién dirigió la obra por primera vez. Mira estas imágenes, el detalle de la mano…son muy parecidas. Buscaré otras imágenes de manos de mujeres:

Fabiola: Pienso en la obsesión que tenía Víctor Jara con las manos. Era una fijación con las manos de los trabajadores. Está esta canción que dice «Y mis manos son lo único que tengo» y además compuso el disco «Pongo en tus manos abiertas» en 1969 . También está la imagen de las manos mutiladas de Víctor cuando los militares lo asesinan.

Mariela: Las manos! pienso que encontraste una muy increíble pista. Mira encontré en Memoria Chilena esta declaración de Alejandro Sieveking, dramaturgo de Ánimas de Día Claro, sobre su relación con Víctor Jara. «Mis obras sin la dirección de Víctor no funcionaban. Teníamos una afinidad en que no teníamos que explicarnos nada, lisa y llanamente».

Fabiola: Mira este libro de la filósofa Marcela Rivera…se llama «Lo que la mano da». Dice: «Basta que contemplemos nuestra mano sobre la mesa para que despierte, sin preverlo, un asombro filosófico. De esa idea de Paul Valéry brota la pasión de este ensayo: asombrarse ante lo más próximo, que es también lo más extremo de nuestro cuerpo, hasta hacer de la mano un objeto de la filosofía, portador de innumerables preguntas y umbrales entre el sentir y el pensar…la mano se abre, en este libro, como experiencia poética del contacto y del vacío, de lo propio y lo impropio, de la caricia y el extrañamiento».